El Hospital Ruber logró el primer nacimiento con una nueva técnica no invasiva

Hace ya algunos meses que la prensa se hacía eco de un acontecimiento revolucionario en el panorama de la reproducción asistida: el Hospital Ruber Internacional conseguía el primer nacimiento en Europa con un novedoso estudio de embriones llamado EMBRACE.

Se trata de una técnica que permite la detección de alteraciones cromosómicas no invasiva, esto es, sin tener que hacer una biopsia en el embrión, y la consecuente identificación de los embriones que tienen más posibilidades de ser cromosómicamente normales.

Las doctoras Iniesta y Bueno forman parte del equipo que está actualmente implementado de forma rutinaria la técnica, lo que permite decidir qué embrión transferir primero en un ciclo de Fecundación In Vitro (FIV).

Esta práctica aumenta considerablemente las posibilidades de lograr el embarazo de un bebé sano, reducir la tasa de abortos y facilitar la viabilidad de las FIV frente al aumento de edad materna, que hace que haya más posibilidades de alteraciones cromosómicas en los embriones.

La unidad de reproducción del Hospital Ruber Internacional ofrece esta técnica con óptimos resultados como complemento al diagnóstico morfológico embrionario.