Soy ginecóloga desde hace veinte años, me especialicé en fertilidad en 2005 y desde entonces he tratado a más de mil mujeres y parejas. Cuando me mandan fotos de esos bebés, siento que nuestra labor está cargada de sentido y que cualquier caso difícil no es sino un reto para seguir siendo cada día mejor profesional.
Lo que más me gusta de mi trabajo es la combinación de ciencia y humanidad que comporta. No podría estar todo el día trabajando en un laboratorio, pero tampoco podría limitarme a hablar con el paciente: adoro el quirófano.